viernes, 12 de julio de 2013
Capítulo 3~ '¿Desea algo?'.
-Mira, allí está- con un moviemiento leve de cabeza, me la señala, sentada en la barra tecleando en su móvil.
-Parece que no hay mucha gente hoy, ¿no?
-Eso parece, ¿mejor no?
-No sé que decirte, así puede que sea más facil que los paparazzis nos encuentren...-paso mis manos por mi pelo, peinandomelo un poco.
-Pues haz lo que tengas que hacer rapidito -mira por el local-yo estaré por ahí.
Asiento.
Sin pensarlo dos veces; mi cuerpo va tranquilo hacia ella.
Cuando estoy a su lado, apoyo mi hombro derecho en la barra, quedandome de lado. Me fijo en su ropa; la misma que el día anterior.
-Buenas noches, guapa -sonrío, llevando mi cuerpo a un alto taburete.
Baja su télefono hasta su regazo, dirigiendo sus ojos amí.
-Hola, ¿desea algo?
"Atí ", grita mi subsconciente. Sonrío hacía mis adentros.
-Una cerveza, porfavor.
Asintiendo su pequeña cabeza, pasa sus piernas bronceadas por encima de la barra; llegando al otro lado de un salto.
Abre la nevera y saca un bote verde.
-Hay muy poca gente hoy, ¿no? -miro a mi alrededor, antes de llevar mis ojos de nuevo a ella- ayer estaba muy lleno.
Abriendo la botella con un abre latas; vierte el contenido en un vaso, haciendo que la espuma salg aun poco del recipiente.
-Sí, los fines de semana es cuando solemos tener más clientela -y empujando el vaso por la barra, consigue llegar hasta mi.
Sus finos codos se apoyan en la barra, observando con sus oscuros ojos, el local.
Dándole un pequeño trago a mi cerveza, me inclino un poco hacia ella.
-Y esta pequeña señorita, ¿tiene nombre?
Sonríe, mirando mis dedos; que jugaban con el soporte de la copa.
-_______.
-Bonito nombre -paso las llemas de mis dedos por su cien- Justin Bieber -abro mi mano, acercandola a la suya.
-Lo sé -dice divertida -tengo una hermana que no para de hablar de ti.
-¿Belieber?
-Exacto -siento como sus ojos se vuelven más intensos; con ellos, su mirada se nubla.
-¿Y qué haces trabajando por aquí? Como mucho, aparentas unos 17... No más.
Un silencio algo incómodo, se estalla a nuestro alrededor.
Busco con la mirada a Alfredo, el cuel, nos mira con su bebida entre sus dedos. Frunciendo el ceño, él me entendió.
Su cuerpo se incorporó; acercandose a nosotros.
-Déjame amí, Bieber -me susurra cuando llega a mi lado.
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