-¡Justin! ¿Estás bien? -gritó ella poniendose de rodillas delante de mi.
-Si si... -miro mi mano encogiendose, la pongo sobre mi regazo y suspiro.
-A si que el famoso Justin Bieber, ¿no? El que se arruinó la vida -sus ojos viajan de los mios hasta los nerviosos de ______ - y si no me equivoco, ¿por ella, no?
-Déjanos ir -gruño levantandome.
-¡No! Hasta que me des tú dinero.
-Sigue soñando, porfavor -se burla, _________, sorprendiendome.
-¿Perdona? -dijo él, sonriente.
________ se dió cuenta de la situación y negó con la cabeza, tiró del filo de mi camiseta y me pegó a su cuerpo. Mi espalda estaba pegada en su pecho.
Sus labios se pegaron en mi oído y en un pequeño murmuro dijo 'Corre'.
En menos de lo que me esperaba ella ya estaba de pie corriendo hacia fuera de la sala, conmigo detrás de ella. Se escuchó unos disparos dentro de ella cuando estabamos alejandonos. __________ Se paró un momento, para cojer aire. Giró su cabeza, mirando hacia atrás, y el tipo apareció. Ella soltó un grito. La cojí entre mis brazos y corrí con ella hasta despistarlo Si es que eso era posible. Al salir por la puerta principal que daba a la calle, no lo pensé dos veces, no podía ir al coche ya que estaba muy lejos, pero podiamos escondernos hasta que ese tio dejara de perseguirnos o llamar a la policia. Lo malo, es que siempre que pasa algo, estoy infiltrado en ello. La dejé en el suelo detrás del cine, y me senté agotado a su lado. Solo se escuchaban nuestras respiraciones agitadas, por haber corrido.
-Justin... -susurra, tragando saliva.
-Dime -susurro.
-Gracias -sus ojos se entrecerraron al mirarme - por salvarme.... -susurró después, más calmada gracias a que su respiración ya era regular.
-De nada, si no fuera por ti, no habria salido de allí, bien.
De sus labios salió un suspiro amargo. ¿Estaría pensando lo mismo que yo?
-¿Porqué siempre que estoy contigo pasan cosas malas? -susurró, finalmente después de un largo silencio.
-No lo sé, no lo sé... -y si, si estaba pensando lo mismo que yo.
-Justin, yo... -rápidamente se calló.
-¿Qué pasa, _______? -cojí con mis dedos su mentón haciendo que me mire, a los ojos.
-Gracias por salvarme -repitió ella.
-No hace falta que las des, además, ¿sabes qué?
-¿Qué?
-Tengo la necesidad de protegerte -susurré, acariciando su mejilla.
-Hazlo Justin, yo no me siento segura...
-No voy a dejar que nadie te ponga una mano encima, o que te hagan daño, ¿vale? ¡Jamás!
-Si eres tú el que me va a proteger, yo me sentiré más segura -y sonrió de medio lado.
-¿Puedo hacerte una pregunta?
-Claro, dime.
-_____, te quiero y... -suspiro- ¿tú me quieres ami? ¿Quieres ser mi chica? -susurro, nervioso por que su respuesta sea un 'no' Y de verdad que lo entendería.
________ abrió mucho los ojos, y se humedecieron sin saber porqué.
-Justin... -susurra ahogando las palabras- yo... yo también te quiero, pero no sabía como decirte... -susurra- supongo que sabes la respuesta de la pregunta, ¿no?
De mis labios colgaron una enorme sonrisa. Pensaba que iba a negarme salir conmigo. Mis brazos se enredaron en su cintura, atrayendola hacia mi. Conecté mis labios con los de ella alejandonos del mundo real y adentrandonos en el nuestro. En nuestro amor.
[...]
-Asi que es aquí donde vives ahora, ¿eh? -dije entrando en el apartamento, era pequeño, pero agradable.
-Si, no quería seguir viviendo allí. Además este está más cerca de la academia -sonríe- sientate Justin, como si estuvieras en tú casa-me ofreció ella.
-Lo siento, ______. Pero tristemente tengo que irme ya -puso una mueca de desagrado y suspiro- pero, podemos vernos cuando quieras, ya lo sabes.
Ella asintió, presionando nuestros labios.
-Te quiero, Justin -susurró ______, al separarnos.
-Y yo atí, _______ -besé de nuevo sus labios y salí, montandome en el coche y conduciendo hasta mi hotel.
[...]
-¡Justin! -gritó mamá al verme - mira lo que han echo tus Beliebers -señaló a la tv encendida y a tope de volumen.
Caminé a toda velocidad hasta situarme detrás del sofa y de mi madre.
Un montón de chicas y vestidas de morado lloraban y gritaban delante del estudio mi nombre. Una punzada de culpabilidad se clavó en mi pecho. Salían muchas diciendo que me echaban de menos, otras que me necesitaban, otra cantando mis canciones, desde 'Baby' hasta 'Yellow Raincoat'.
Sonreí. Ellas eran mis chicas. Perdón, son mis chicas.
Saqué a toda velocidad el móvil de mis vaqueros caídos y abrí mi Twitter.
"Os acabo de ver en la tv. Sois increíbles chicas, os amo <3 Os prometo que haré algo pronto. No pienso dejaros solas. #MyBeliebers ".
Lo envié y guardé mi móvil. La tv ahora estaba apagada y mi madre estaba mirando las interaciones de su Twitter. Besé su mejilla y subí a mi habitación.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
martes, 10 de septiembre de 2013
Capítulo 9 ~ 'Debo luchar por ella'.
MESES DESPUÉS.
-¡Justin! ¿Vamos entonces? -dijo Alfredo detrás de la puerta de mi habitación.
-Tío, ya te dije que allí no estaba... ¿No te enteras?
-¿En serio se mudó? -suspira- Pero... ¿sin decir nada?
Salí de la habitación colocandome una chaqueta vaquera azul.
-Que sí. Salió una mujer mayor y le pregunté por ella y dijo que _______ ya no vivía allí, que se había mudado a otro sitio -dije,recordando lo que me habían dicho unas semanas atrás.
-¿Y no le preguntaste si sabía a donde se había mudado? -dijo el como si fuera lo más normal del mundo.
-Pues si, pero me dijo que no sabía nada de eso, que _____ no les había informado de donde se habían ido.
Alfredo suspiró.
-Pues vaya, que pena -confesó.
-Lo sé, tío, lo sé. Pero ahora mismo no puedo hacer nada.
-¿Te has enamorado de ella, verdad? -soltó Alfredo de improvisto.
Le miré, por unos segundos, pensé que no, pero mi corazón me decía que si.
-Si, Freddo, si -cojo las llaves de casa- me voy a dar una vuelta. Hasta luego- y con esto salí de casa.
Metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta. Empezaba ha hacer frío, pero no me importaba. Salté del muro cayendo en la arena. Solo se escuchaba el ruido de las olas, algunas gaviotas que volaban por allí y el habla de algunas parejas que caminaban por la orilla, mojando sus pies con el agua fría.
Todo había cambiado a mi alrededor. Casi un año había pasado de aquello. Mis Beliebers, las verdaderas, lo habían entendido, y me alegro de ello. Estuve componiendo algunas canciones y se las puse en Twitter. Se alegraron por ello. Pero algunas, se enfadaron tanto que dejaron de seguirme, de mandarme Tweets y de ser mis chicas. También las entiendo, es normal.
Estaba bien, mi madre ya estaba más contenta conmigo.
Pero estaba acostumbrado a verla todos los días, aunque solo la haya visto 2 o 3 veces nada más, pero la echo de menos. _______ había causado algo en mi que no podía soportar. Mi corazón latía millones de veces más rápido cuando pronunciaban su nombre o simplemente, la recordaba.
Un cuerpo se chocó con el mio, lo que hizo que saliera de mis pensamientos.
Alcé la mirada y me encontré con el rostro triste de ______. Su pelo se pegaba en su cara debido al viento.
Sonrío. Parece como si me hubieran leido la mente.
-¿_______? -susurro esbozando una sonrisa.
-Eih, Justin... -susurró, sus mejillas se volvieron color carmesí.
-Pensé que no volvería a verte...
-Ya, yo pensé igual.
-Me han dicho que te has mudado... No me dijiste nada.
-Bueno, no queria que nadie me viera -se bajó la capucha que cubría su pelo- quería olvidarme de todo.
-¿De mi también? -solté como si nada. Dolorido.
-Justin, tú y yo no tuvimos nada.
Bajé la mirada sabiendo que ella tenía razón. Cojí una de sus manos y la envolví con una de las mías.
-¿Quieres dar una vuelta? -miré a sus ojos directamente y sentí como su piel se ruborizada.
-Está bien, ¿qué te apetece hacer? -preguntó ella entrelazando nuestros dedos.
-¿Quieres un batido? -sonrío- invito, no te preocupes.
Ella asintió y juntos y en silencio caminamos hasta una cafetería. Pedimos un batido cada uno y salimos, volviendo a caminar por la orilla de la playa.
-¿En serio? -preguntó ella, sorprendida- ¿Una de tus Beliebers se subió al escenario mientras tú cantabas? Que locas están.
-Y amo que estén locas- reí.
-Lo sé -sonrío ella y miró al frente. Dió un sorbo a su batido de chocolate dejando encima de sus labios, un bigote marrón. Reí a carcagadas al verle- ¿Qué pasa? -preguntó sin entender.
Me senté en la arena sentandola a mi lado. Rebusqué en mis bolsillos algún pañuelo. Agarré su mejilla y le pasé el pañuelo poco a poco por el bigote de chocolate. Se sonrojó. Eché a un lado el pañuelo y acaricié con mis dedos la comisura de sus labios. Una corriente eléctrica corrió por nuestros cuerpos. Inclinandome hacia delante, rocé sus labios. ______ dió un saltito de la sorpresa, pero juntó más nuestros labios en cuanto se recuperó. Ardiendo de deseo nuestros labios fueron jugando con más fuerza. Mi dedo pulgar acaricia su mejilla, delicadamente. Sus brazos rodearon mi cuello pegandome más a ella. Me sorprendí, pero sonreí en sus labios. Ella tomó ese momento para morder mi labio y hacer que de mis labios saliera un gemido a causa de eso. Me incliné hacia delante para volver a besar sus labios pero ella se echó hacía atrás, bajando sus manos por mi pecho y finalmente, separandose de mi. Solo se escuchaban nuestras respiraciones descontroladas por el impulso. Ella miraba nerviosamente sus dedos.
-Oye... Yo... Justin no debimos haber echo esto... -dijo disculpandose mientras se ponía de pie- Yo lo siento mucho, de verdad.
-No tienes nada que perdonar, _______ -me levanté, acariciando su mejilla una vez que estaba delante de ella- fui yo quie te besó, no importa. Siento si te ha molestado.
-No... No me ha molestado. Quiero decir... Me ha gustado... Pero, no quiero tener nada contigo, ¿sabes? - parecía insegura de lo que decía- Eres un buen amigo, te quiero mucho, pero no creo que debamos hacer esto.
Suspiro intentando de tranquilizarme. No podía culparla. Supongo que querrá solo que seamos amigos, nada más. Aunque por más que yo no quisiera ser su amigo, sino algo más, sería imposible. Ella no quiere, y tampoco iba a obligarla. Que se tomara el tiempo que necesitara. Yo la estaré esperando. Con las puertas de mi corazón abierto, solo para ella.
-Tengo que irme Justin -dijo, cuando se dió cuenta de que estaba sumergido en mis pensamientos.
-¿Ya? -dije, agitando mi cabeza alejando mis pensamientos de sí.
-Si, se ha echo tarde. Se me ha pasado la tarde volando. Ni siquiera me dí cuenta de que está anocheciendo -miró hacia el mar, donde se veía al sol esconderse tras él.
-¿Quieres que te lleve a casa? -ella negó- ¿Nos veremos? -pregunté, con algo de miedo en mis palabras.
-Claro que si, Justin -se inclinó hacia delante dejando un dulce beso en mi mejilla- cuando tú quieras, nos veremos -y se giró desapareciendo por el camino de donde había venido.
-¿Eso pasó? -dijo Alfredo anonando cuando se lo conté- Wow, y ella fue tan así como para decirte que no quería nada contigo -se sentó en el sofá, soltando el mando de la televisión.
-Me dolió -me encojo de hombros- pero si ella no quiere nada ahora, será por algo. No querrá tener un chico ahora, o simplemente lo que ella dijo; que no quería nada conmigo.
-¿Le quieres mucho más de lo que creías no? -dijo mi amigo, adivinando que es lo que respondería- lo sé, lo noto en la forma en la que hablas de ella y justo hoy te ha dado un vuelco en el corazón y has flipado a colores con ese beso, pensando que después de eso estariaís geniales de la vida, juntos.
Sus palabras hirieron mi corazón. Lo oculté con un gesto de desdén con la mano.
¿Debería olvidarme de ella? ¿O debería luchar por el amorr que irradia mi corazón? Mi madre siempre dijo que luchara por lo que queria. ¿Era ese el momento de luchar por ella? ¿O tendría que dejarla en paz y solo ser amigos? Aunque yo no podría ser solo su amigo. Ella es especial para mi, y no puedo nergalo tan facilmente. Esa chica me había robado el corazón.
-Debo luchar por ella ... -susurré mientras Alfredo golpeaba la mesa con un tenedor.
-Hazte su mejor amigo -pincha una patata y se la mete en la boca- y después te lanzas.
-No sé, las chicas no suelen salir con sus mejores amigos.
-Pues entonces no sé... -bebe de su cerveza y la tira a la basura- ¡Canasta!
-¿Qué voy ha hacer contigo? -río negando- ¿eres tonto, no?
-No.
-No sé para que pregunto.
En ese instante sonó el móvil de Alfredo. Se levanto y se alejó en cuanto saludó a la otra línea.
Alomejor si la llamaba para ir al cine aceptaría.
-¿Sí? -dijo al otro lado del aparato.
-¿__________? Soy Justin.
-Oh, hola Justin- noté su sonrisa al otro lado, lo que me hizo sonreir-¿Qué querías?
-Me preguntaba si a la señorita le gustaría ir al cine el sábado. ¿Qué me dice?
Parecía pensarlo bastante, ya que tardó como 3 minutos en responderme.
-Está bien, ¿porqué no?
-Muy bien, a las 20:00 en tu...-me callo- no sé donde vives ahora. ¿Dónde vives?
Suelta una carcagada.
-Tonto-murmura.
-¿Gracias?
Ríe y cuelga después de darme la dirección. Lo había conseguido, íbamos a ir al cine, juntos.
-¡Justin! ¿Te gusta esperar a las chicas? Vas a llegar tarde, imbecil -grita Alfredo al otro lado de la habitación.
-Y tú eres un pesado. Cállate, mi madre no sabe a donde voy. ¿Vale?
Cojo el móvil y las llaves y salgo.
-Pues si te ve así ta bien arreglado te lo preguntará seguro.
-¿Me estás diciendo que siempre voy desarreglado?
-Bueno, no siempre... O puede... -Ríe por lo bajo.
-Te voy a dar de ostias que no te vas a acordar ni de tu nombre.
Él no dijo ni una palabra más, lo que me hizo relajarme antes de ponerme furioso.
-Nos vemos luego, ¿vale?
Él asiente mientras choca su puño con el mio.
-Suerte.
-Gracias, pero no las necesito...- Abro mucho los ojos- ¡Soy Justin Bieber! -decimos los dos a la vez.
-Lo sabía-se queja.
-¡Hola, Justin! -saludó ella, animada.
-Hola, preciosa -beso su mejilla- estás hermosa, como siempre.
Sus mejillas se tiñieron de color carmesí.
-¿Entramos en la peli?
Ella asiente. Tomé sus manos entre mis dedos y caminamos en silencio hasta la sala después de haber comprado las palomitas y las bebidas. Nos sentamos en donde nos indicaron y pusimos nuestros móviles en silencio, mientras esperabamos a que pusieran la película.
-¿Tarda en empezar, no? -dijo su pequeña vocecilla en un susurro.
-Pues la verdad es que sí -afirmo, mirandola.
-Qué raro, ¿no?
Asiento.
-¿Quieres que vaya a ver que es lo que pasa? -digo levantandome, pero justo en ese momento se apagaron las luces advirtiendonos de que ya iba a empezar-oh, vaya, me ha escuchado-río y vuelvo a sentarme poniendo una mano sobre la de ella.
La película iba bien, hasta que de repente se apagó la pantalla y una luz roja se encendió en medio de la sala. Un tio con una pistola en la mano estaba en medio de las escaleras. La gente empezó a gritar.
_¡Callaos! -ordenó el hombre con algo negro cubriendole la cabeza para que no supieran de su rostro- ¡O os mato a todos! -chilló. De repente todo se queda en silencio- Muy bien, ahora dadme todo el dinero que tengaís encima -el hombre se fue por el otro lado.
Agarré la mano de _____ tirandola al suelo conmigo.
-Arrastrate detrás mía y no te separes ni hagas ruido. ¿Entendido? -le susurré y cuando ella asintió, empecé a gatear por el suelo hasta salir a los escalones.
Tiré de su brazo llevandola delante mía, por si acaso. Ella empezó a ir tan rápido por los nervios que se tropezó en los últimos escalones, sin darse cuenta, gimió de dolor.
Detrás de mi escuché un disparo y de mis labios salió un gemido de dolor al sentir la bala clavarse en la piel de mi mano y adentrarse en ella.
Me acababa de disparar. Nos había pillado. Estabamos perdidos.
-¡Justin! ¿Vamos entonces? -dijo Alfredo detrás de la puerta de mi habitación.
-Tío, ya te dije que allí no estaba... ¿No te enteras?
-¿En serio se mudó? -suspira- Pero... ¿sin decir nada?
Salí de la habitación colocandome una chaqueta vaquera azul.
-Que sí. Salió una mujer mayor y le pregunté por ella y dijo que _______ ya no vivía allí, que se había mudado a otro sitio -dije,recordando lo que me habían dicho unas semanas atrás.
-¿Y no le preguntaste si sabía a donde se había mudado? -dijo el como si fuera lo más normal del mundo.
-Pues si, pero me dijo que no sabía nada de eso, que _____ no les había informado de donde se habían ido.
Alfredo suspiró.
-Pues vaya, que pena -confesó.
-Lo sé, tío, lo sé. Pero ahora mismo no puedo hacer nada.
-¿Te has enamorado de ella, verdad? -soltó Alfredo de improvisto.
Le miré, por unos segundos, pensé que no, pero mi corazón me decía que si.
-Si, Freddo, si -cojo las llaves de casa- me voy a dar una vuelta. Hasta luego- y con esto salí de casa.
Metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta. Empezaba ha hacer frío, pero no me importaba. Salté del muro cayendo en la arena. Solo se escuchaba el ruido de las olas, algunas gaviotas que volaban por allí y el habla de algunas parejas que caminaban por la orilla, mojando sus pies con el agua fría.
Todo había cambiado a mi alrededor. Casi un año había pasado de aquello. Mis Beliebers, las verdaderas, lo habían entendido, y me alegro de ello. Estuve componiendo algunas canciones y se las puse en Twitter. Se alegraron por ello. Pero algunas, se enfadaron tanto que dejaron de seguirme, de mandarme Tweets y de ser mis chicas. También las entiendo, es normal.
Estaba bien, mi madre ya estaba más contenta conmigo.
Pero estaba acostumbrado a verla todos los días, aunque solo la haya visto 2 o 3 veces nada más, pero la echo de menos. _______ había causado algo en mi que no podía soportar. Mi corazón latía millones de veces más rápido cuando pronunciaban su nombre o simplemente, la recordaba.
Un cuerpo se chocó con el mio, lo que hizo que saliera de mis pensamientos.
Alcé la mirada y me encontré con el rostro triste de ______. Su pelo se pegaba en su cara debido al viento.
Sonrío. Parece como si me hubieran leido la mente.
-¿_______? -susurro esbozando una sonrisa.
-Eih, Justin... -susurró, sus mejillas se volvieron color carmesí.
-Pensé que no volvería a verte...
-Ya, yo pensé igual.
-Me han dicho que te has mudado... No me dijiste nada.
-Bueno, no queria que nadie me viera -se bajó la capucha que cubría su pelo- quería olvidarme de todo.
-¿De mi también? -solté como si nada. Dolorido.
-Justin, tú y yo no tuvimos nada.
Bajé la mirada sabiendo que ella tenía razón. Cojí una de sus manos y la envolví con una de las mías.
-¿Quieres dar una vuelta? -miré a sus ojos directamente y sentí como su piel se ruborizada.
-Está bien, ¿qué te apetece hacer? -preguntó ella entrelazando nuestros dedos.
-¿Quieres un batido? -sonrío- invito, no te preocupes.
Ella asintió y juntos y en silencio caminamos hasta una cafetería. Pedimos un batido cada uno y salimos, volviendo a caminar por la orilla de la playa.
-¿En serio? -preguntó ella, sorprendida- ¿Una de tus Beliebers se subió al escenario mientras tú cantabas? Que locas están.
-Y amo que estén locas- reí.
-Lo sé -sonrío ella y miró al frente. Dió un sorbo a su batido de chocolate dejando encima de sus labios, un bigote marrón. Reí a carcagadas al verle- ¿Qué pasa? -preguntó sin entender.
Me senté en la arena sentandola a mi lado. Rebusqué en mis bolsillos algún pañuelo. Agarré su mejilla y le pasé el pañuelo poco a poco por el bigote de chocolate. Se sonrojó. Eché a un lado el pañuelo y acaricié con mis dedos la comisura de sus labios. Una corriente eléctrica corrió por nuestros cuerpos. Inclinandome hacia delante, rocé sus labios. ______ dió un saltito de la sorpresa, pero juntó más nuestros labios en cuanto se recuperó. Ardiendo de deseo nuestros labios fueron jugando con más fuerza. Mi dedo pulgar acaricia su mejilla, delicadamente. Sus brazos rodearon mi cuello pegandome más a ella. Me sorprendí, pero sonreí en sus labios. Ella tomó ese momento para morder mi labio y hacer que de mis labios saliera un gemido a causa de eso. Me incliné hacia delante para volver a besar sus labios pero ella se echó hacía atrás, bajando sus manos por mi pecho y finalmente, separandose de mi. Solo se escuchaban nuestras respiraciones descontroladas por el impulso. Ella miraba nerviosamente sus dedos.
-Oye... Yo... Justin no debimos haber echo esto... -dijo disculpandose mientras se ponía de pie- Yo lo siento mucho, de verdad.
-No tienes nada que perdonar, _______ -me levanté, acariciando su mejilla una vez que estaba delante de ella- fui yo quie te besó, no importa. Siento si te ha molestado.
-No... No me ha molestado. Quiero decir... Me ha gustado... Pero, no quiero tener nada contigo, ¿sabes? - parecía insegura de lo que decía- Eres un buen amigo, te quiero mucho, pero no creo que debamos hacer esto.
Suspiro intentando de tranquilizarme. No podía culparla. Supongo que querrá solo que seamos amigos, nada más. Aunque por más que yo no quisiera ser su amigo, sino algo más, sería imposible. Ella no quiere, y tampoco iba a obligarla. Que se tomara el tiempo que necesitara. Yo la estaré esperando. Con las puertas de mi corazón abierto, solo para ella.
-Tengo que irme Justin -dijo, cuando se dió cuenta de que estaba sumergido en mis pensamientos.
-¿Ya? -dije, agitando mi cabeza alejando mis pensamientos de sí.
-Si, se ha echo tarde. Se me ha pasado la tarde volando. Ni siquiera me dí cuenta de que está anocheciendo -miró hacia el mar, donde se veía al sol esconderse tras él.
-¿Quieres que te lleve a casa? -ella negó- ¿Nos veremos? -pregunté, con algo de miedo en mis palabras.
-Claro que si, Justin -se inclinó hacia delante dejando un dulce beso en mi mejilla- cuando tú quieras, nos veremos -y se giró desapareciendo por el camino de donde había venido.
-¿Eso pasó? -dijo Alfredo anonando cuando se lo conté- Wow, y ella fue tan así como para decirte que no quería nada contigo -se sentó en el sofá, soltando el mando de la televisión.
-Me dolió -me encojo de hombros- pero si ella no quiere nada ahora, será por algo. No querrá tener un chico ahora, o simplemente lo que ella dijo; que no quería nada conmigo.
-¿Le quieres mucho más de lo que creías no? -dijo mi amigo, adivinando que es lo que respondería- lo sé, lo noto en la forma en la que hablas de ella y justo hoy te ha dado un vuelco en el corazón y has flipado a colores con ese beso, pensando que después de eso estariaís geniales de la vida, juntos.
Sus palabras hirieron mi corazón. Lo oculté con un gesto de desdén con la mano.
¿Debería olvidarme de ella? ¿O debería luchar por el amorr que irradia mi corazón? Mi madre siempre dijo que luchara por lo que queria. ¿Era ese el momento de luchar por ella? ¿O tendría que dejarla en paz y solo ser amigos? Aunque yo no podría ser solo su amigo. Ella es especial para mi, y no puedo nergalo tan facilmente. Esa chica me había robado el corazón.
-Debo luchar por ella ... -susurré mientras Alfredo golpeaba la mesa con un tenedor.
-Hazte su mejor amigo -pincha una patata y se la mete en la boca- y después te lanzas.
-No sé, las chicas no suelen salir con sus mejores amigos.
-Pues entonces no sé... -bebe de su cerveza y la tira a la basura- ¡Canasta!
-¿Qué voy ha hacer contigo? -río negando- ¿eres tonto, no?
-No.
-No sé para que pregunto.
En ese instante sonó el móvil de Alfredo. Se levanto y se alejó en cuanto saludó a la otra línea.
Alomejor si la llamaba para ir al cine aceptaría.
-¿Sí? -dijo al otro lado del aparato.
-¿__________? Soy Justin.
-Oh, hola Justin- noté su sonrisa al otro lado, lo que me hizo sonreir-¿Qué querías?
-Me preguntaba si a la señorita le gustaría ir al cine el sábado. ¿Qué me dice?
Parecía pensarlo bastante, ya que tardó como 3 minutos en responderme.
-Está bien, ¿porqué no?
-Muy bien, a las 20:00 en tu...-me callo- no sé donde vives ahora. ¿Dónde vives?
Suelta una carcagada.
-Tonto-murmura.
-¿Gracias?
Ríe y cuelga después de darme la dirección. Lo había conseguido, íbamos a ir al cine, juntos.
-¡Justin! ¿Te gusta esperar a las chicas? Vas a llegar tarde, imbecil -grita Alfredo al otro lado de la habitación.
-Y tú eres un pesado. Cállate, mi madre no sabe a donde voy. ¿Vale?
Cojo el móvil y las llaves y salgo.
-Pues si te ve así ta bien arreglado te lo preguntará seguro.
-¿Me estás diciendo que siempre voy desarreglado?
-Bueno, no siempre... O puede... -Ríe por lo bajo.
-Te voy a dar de ostias que no te vas a acordar ni de tu nombre.
Él no dijo ni una palabra más, lo que me hizo relajarme antes de ponerme furioso.
-Nos vemos luego, ¿vale?
Él asiente mientras choca su puño con el mio.
-Suerte.
-Gracias, pero no las necesito...- Abro mucho los ojos- ¡Soy Justin Bieber! -decimos los dos a la vez.
-Lo sabía-se queja.
-¡Hola, Justin! -saludó ella, animada.
-Hola, preciosa -beso su mejilla- estás hermosa, como siempre.
Sus mejillas se tiñieron de color carmesí.
-¿Entramos en la peli?
Ella asiente. Tomé sus manos entre mis dedos y caminamos en silencio hasta la sala después de haber comprado las palomitas y las bebidas. Nos sentamos en donde nos indicaron y pusimos nuestros móviles en silencio, mientras esperabamos a que pusieran la película.
-¿Tarda en empezar, no? -dijo su pequeña vocecilla en un susurro.
-Pues la verdad es que sí -afirmo, mirandola.
-Qué raro, ¿no?
Asiento.
-¿Quieres que vaya a ver que es lo que pasa? -digo levantandome, pero justo en ese momento se apagaron las luces advirtiendonos de que ya iba a empezar-oh, vaya, me ha escuchado-río y vuelvo a sentarme poniendo una mano sobre la de ella.
La película iba bien, hasta que de repente se apagó la pantalla y una luz roja se encendió en medio de la sala. Un tio con una pistola en la mano estaba en medio de las escaleras. La gente empezó a gritar.
_¡Callaos! -ordenó el hombre con algo negro cubriendole la cabeza para que no supieran de su rostro- ¡O os mato a todos! -chilló. De repente todo se queda en silencio- Muy bien, ahora dadme todo el dinero que tengaís encima -el hombre se fue por el otro lado.
Agarré la mano de _____ tirandola al suelo conmigo.
-Arrastrate detrás mía y no te separes ni hagas ruido. ¿Entendido? -le susurré y cuando ella asintió, empecé a gatear por el suelo hasta salir a los escalones.
Tiré de su brazo llevandola delante mía, por si acaso. Ella empezó a ir tan rápido por los nervios que se tropezó en los últimos escalones, sin darse cuenta, gimió de dolor.
Detrás de mi escuché un disparo y de mis labios salió un gemido de dolor al sentir la bala clavarse en la piel de mi mano y adentrarse en ella.
Me acababa de disparar. Nos había pillado. Estabamos perdidos.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Capítulo 8 ~ 'Mis Beliebers, mi vida'.
-Aún no me puedo creer que hayas ido a esos bares -dijo mamá al entrar en mi habitación del hotel. Si fuera un día normal Alfredo hubiera entrado conmigo y hubieramos echado unas partidas a la consola. Pero exactamente hoy no era un día normal- Justin, nunca te has metido en peleas, ¿porqué ahora?
-Mamá, tenía que salvarla. Estaba en peligro no podía dejar que le hicieran esas cosas.
-¿Tú te das cuenta de todo lo que has echo? ¿Cómo se deben de sentir tus Beliebers, Justin? ¿No has pensado en ellas? Deben estar dolidas porque su ídolo ha estado haciendo vete a saber qué en esos bares. Y encima peleandose con unos niñatos porque han pegado a una camarera.
-Mamá, la iban a violar. Tú misma me dijiste que si había una mujer en peligro, había que ayudarla. ¡Y eso fue lo que hize! Deberías sentirte orgullosa de eso.
-Lo sé hijo, lo sé. Pero ahora tienes que hacer cosas horribles para que todo vuelva a la normalidad- y puedo asegurar que no le entendi cuando esas palabras salieron de sus labios- tienes que dejar tu carrera por unos años. Terminarás tú albúm. Irás a unas cuantas firmas y les dirás a tus Beliebers que las dejarás por un tiempo. Diles que les podrás subir alguna canción, o que te mantendrás en contacto con ellas. No las dejes de lado, Justin.
Abro mucho los ojos. No podía creerme todo lo que me estaba diciendo.
-¿Mamá? ¿Te estás escuchando? Me estás diciendo que deje lo que más amo en la vida. ¡Cantar y estar con mis Beliebers! Es más, hago lo que hago por ellas. Gracias a ellas he llegado tan alto ahora no las puedo desilusionar o dejarlas tiradas.
-No las vas a dejar tiradas de lado. Ellas te entenderán cuando le cuentes todo y les digas que solo es por algunos años.
-No mamá. Se van a aburrir de mi. Se van a cansar de esperarme y no habrá vuelta atrás. Todas me odiaran y les destrozaré la vida.
-Sí es que no se la has destrozado ya -dice Scooter entrando en la habitación- ¿te das cuenta de lo que has echo?
Lanzó los brazos al cielo.
-Está bien. Haré lo que os dé la gana. Me habéis destruido mi carrera -y con esto último me encerré en mi habitación, con un portazo detrás de mi.
No se dan cuenta de lo que estaban haciendo. Mi carrera es lo más importante que tengo y me la van a fastidiar, a no ser que ya lo hayan echo.
Mi móvil empezó a temblar en mi bolsillo. Lo saqué a toda velocidad mirando quien era el que me molestaba en estos momentos.
-¿Qué quieres, Ryan? -grité, algo que no quería hacer.
-Eih... Tío... -suspira- solo quería saber como te fue el juicio.
-Pues bien, bro, bien... -paso mi mano por mi pelo horrorizado por la escena anterior con mi madre y mi manager.
-¿Estás bien? Te noto... No sé... Mmm... ¿Mal?
-Eso es porque lo estoy, Ryan.
-¿Y eso? Si todo ha salido bien.
-No... Todo no- cuando no dijo nada supe que tenía que seguir hablando- quieren que deje mi carrera. La música. Mi vida. Mis Beliebers...- y eso fue suficiente para que él supiera cuanto me costaba dejarlo todo.
-¿Qué? -murmuró, anonanado- pero, no pueden hacer eso, Justin. ¡Es tú vida! ¡Amas a esas chicas!
-Lo sé, pero dicen que solo será por unos años. Sé que ellas no me esperaran por muchos que me lo prometan. Naceran nuevos artistas y ami me recordaran por el tío que se quedó sin carrera por defender a una chica.
Un silencio inundó la otra línea.
-Justin, sabes que eso no es así. Sabes que ellas no se irán o almenos las verdaderas. Ellas te recordarán como el chico que salvó sus vidas. Aquel que les hizo sonreir en su peor momento.
Su voz era sincera. Hacía tiempo que Ryan no me hablaba así. Suspiro. Puede que él tuviera razón.
-Bueno, ahora solo me quiero morir. No es justo. No quiero dejar de hacer lo que hago. Vivo para eso.
-Justin, solo tienes que tranquilizarte. Seguirás con todo cuando menos te lo esperes.
-Eso espero... -y con un último suspiró, corté la línea.
Me senté en la cama poniendo mi portatil sobre mi regazo.
Lo encendí y me meti en un TwitLonger, para explicar lo sucedido.
"Queridas Beliebers:
Lamento si os he tenido preocupadas, angustiadas o escandalizadas por todo este tema de la pelea y el juicio. Sé que todas os estáis preguntando que pasó en realidad. Os merecéis explicaciones y yo os la voy a dar, pero antes de todo tengo que deciros algo muy importante, algo que me han obligado ha hacer. Tengo que dejaros... Si chicas, me rompe el corazón esto pero... Me han obligado. Dicen que tengo que dejaros por unos años para poder... Que todo se arregle...
Quiero que sepan, que jamás las olvidaré. ¡Gracias por todo! Y lo digo por todo lo que habéis echo por mi. Sé que algunas esperareis a que regrese, pero, sé que algunas os ireís y es normal. Lo entiendo. Grupos nuevos Cantantes nuevos. ídolos nuevos. Cambiaréis y lo entiendo.
Os quiero con locura. Gracias a vosotras no hubiera llegado a donde ahora mismo estoy. Pero esto no es todo, me acordaré de vosotras. Os haré canciones, os mandaré fotos, me acordaré de vosotras, siempre.
Os quiere, un Justin loco por sus Beliebers.
Un enorme abrazo a todas.
Os amo."
Sentí mi estómago revolverse violamente. Sentí que mis ojos luchaban por llorar. No lo oculté, no quería esto para mi.
Lo puse en mi Twitter. Me despedi de ellas y en menos de 10 segundos, mis interacciones estaban llenas de caras tristes de ellas. Otras estaba enfadadas y otras, lo entendían. Realmente apreciaba a cada una de ellas. Volví a mi perfil el cual puse un Tweet especialmente para todas.
"Puede que me vaya, pero este chico, jamás se rendirá. Os juro que volveré más fuerte que nunca. Os amo, chicas."
Otra vez se llenaron mis interacciones de "Me too, Justin", "I love u so much" y algún que otro "I miss U babe". Le dí RT a algunos y seguí a otras para que estuvieran felices y no tristes.
Apagué el ordenador. Esa noche, escondí mi cabeza debajo de la almohada y dejé que mis ojos se inundaran de aquellas lágrimas saladas que salían de ellos y recorrían mi triste rostro.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Capítulo 7 ~ 'Nos volveremos a ver Bieber...'.
-¿Qué haces aquí, Justin? -pregunta ______ sin entender mi visita.
-Necesito que me ayudes.
-¿A qué?
-Voy a ir a juicio, necesito que seas mi testigo.
Niega.
-No Justin, no quiero saber nada del tema.
-¿Cómo? Te salvé de que fueras violada y, ¿me niegas? Necesito tu ayuda -le suplico.
Suspira y asiente.
-Está bien, te ayudaré.
Sonrío y le abrazo fuerte. Ella corresponde al abrazo.
-Muchas gracias, ________. Eres genial.
Ella se limita a acariciar mi espalda.
-Nos vemos allí, ¿no?
-Sí, Justin -mete un mechón de su pelo detrás de su oreja.
-Gracias de nuevo -beso su mejilla y me giro metiendome en el coche.
-Justin Bieber es acusado por casi matar a Roberto Martinez -lo mira; él tan tranquilo sentado en la mesa de la otra esquina de la sala.
Detrás mía se escuchan los sollozos de una mujer. Mi madre. Qué decepcionada por mi comportamiento, no ha parado en todo el dia. Me giro para mirarle. Paso mis dedos por sus mejillas.
-Mamá, no es un entierro. Porfavor; no llores -le suplico en un susurro.
-Señor Bieber, no puede hablar con nadie.
Le miro frunciendo el ceño. A mi lado se hallaba mi abogado; y mirando a traves de él pude ver la cara pálida y preocupada de ______. Movía su pie con nerviosismo. Suspiro; gracias a Dios que ella está aquí, es mi salvación.
[...]
-Bien; empezemos -coje unos papeles que tenía al lado de su gran martillo y empezó a leerlos. Al cabo de unos minutos largos e intensos, los bajó y miró a todos con ojos seguros. Esos ojos que decían que sabía que era lo que iba a decir, que estaba preparado para todo tipo de excusas y verdades; mentiras y engaños- Roberto Martinez, ¿qué fue lo que pasó? -sus ojos viajaron desde sus papeles a la víctima.
-Estaba tranquilamente en el bar donde ella trabaja -señala a ______ con su dedo índice haciendo que el cuerpo de la chica se tense y mire a otro lado angustiada- tomandome unas copitas cuando ellas e acercó y empezó a filtear conmigo. No hice nada en concreto le seguí el juego ya que está bastante buena -sus ojos se clavaron bruscamente en el cuerpo de _________, lo que hizo que un escalofrío recorriera por ella tragando costosamente saliva- hasta que llegó Bieber y al parecer se sintió celoso de que esta preciosidad no se fijara en él- ella bolteó los ojos. Mis labios se separaron mostrando asombro. Ese hijo de puta quería salirse con la suya y no lo iba a conseguir- él muy hijo de puta -en ese momento mis ganas de pegarle hasta dejarlo desplomado y sin vida en el suelo fueron inmensas- se acercó a mi y me amenazó diciendome que no me acercara a ella. Y cuando salí del local me metió en ese horrible callejón y me pegó una paliza -unió sus dedos en su regazo- eso es todo señoria.
Mis puños estaban apretados bajo la mesa. Apretando los labios y poniendo mis manos sobre la mesa, me levanté, mirando con mis ojos enfadados a juez.
-¡Toda esa mierda es mentira! -grito; la cabeza de ________ rápidamente se giró, mirandome sorprendida-¿No sé da cuenta de que está mintiendo?-grité; está vez con más fuerza. ______ se levantó, cojiendo una de mis manos, la que señalaba a Roberto.
-Justin, siéntate y no grites...-susurró con miedo- porfavor, siéntate -susurró está vez suplicando.
-Ese hijo de puta me quiere en la cárcel, señoría. Como cualquier persona que me odie. No me puedo creer como puede caer tan bajo-me siento de golpe haciendo que la mano de _______ suelte la mía al chocar con la mesa.
____ retiró la mano de ella rápidamente y la colocó en su regazo acariciandola con sus dedos. En ese momento me sentí un completo estúpido. Quería levantarme y pedirle disculpas; pero no podía. Ya había formado demasiado.
El rostro del juez era neutral. No le importaba ni la más mínima lo que hubiera pasado en mi vida. Se notaba que quería que acabara esto cuanto antes, pero aún... quedaba mucho.
-Bueno Señor Bieber, relájese -mira a ________ después de soltar un suspiro agotado- ¿Eso es verdad, señorita?
Ella levantó su mirada y le miró. Negó lentamente y mordió su labio inferior con miedo y inseguridad.
-¿Entonces que fue lo que pasó? -quiso saber el, apoyandose en la mesa e inclinandose hacia delante.
Ella trago saliva antes de ponerse resta en la silla y murmurar sus palabras.
-Perdone...-le interrumpe el juez- no te escucho señorita, ¿puede levantarse y decirlo en voz más alta? Se lo agradecería- intentó sonreir; lo que le salió una mueca extraña y horrenda.
Ella volvió a tragar saliva asintiendo de nuevo lentamente. Su cuerpo se despegó de la silla y entrelazó sus manos delante de ella. Su mirada mostraba tristeza. Sus labios empezaron a moverse y su dulce voz inundó aquel lugar.
-Estaba trabajando tranquilamente, cuando Justin llegó. Lo había conocido la noche anterior, con su amigo, Alfredo. Estábamos hablando... -respiró hondo finjiendo recordar algo. Pensé en que podía haber pasado después de eso... Estábamos a punto de besarnos... Un escalofrío recorrió mi nuca; erizando los pelos de ella- cuando una voz pronunció mi nombre a lo lejos. No sabía quien era y me acerqué a él. Pensé que quería que le trajera algo de beber o la cuenta cuando me dijo unas cosas horribles en el oído -miró a Roberto que se mordía el labio nerviosamente- queria que matara a Justin. ¿Porqué yo? Me pregunté. Él pareció leerme la mente y me dijo que parecía que nos llevabamos bien. Me llevé a Justin a un lugar y le dije que finjiera que le habia echo daño y volví con él -sus ojos vagearon por el suelo y se alzó de nuevo aspirando el aire- me dijo que me daría dinero si le mataba, pero él no me lo dió, simplemente porque Justin seguía vivo a mis espaldas. Solo le dije que le había dañado que no iba a matarlo; porque no podía cargar con ello. Además de que Justin no parecía un mal hombre, además de que es el ídolo de mi hermana y no me gustaría que se tirara las noches en vela, llorando por él- sacude su cabeza. Por un momento en mis adentros, sonreí. Su voz al hablar de su hermana era protectora- volviendo al tema. Dijo que lo pagaría y me dijo que podía o follarme ....hasta...la saciedad...- ______ se atragantó con las palabras. Suspiró. Aspiró. Suspiró. Su mano froto la parte posterior de su cabeza- o matarme-volvió a mirar al chico que apretaba sus puños a ambos lados de la silla- me llevó a un callejón y quiso violarme, pero por suerte Justin y su amigo me salvaron de sus manos y me llevaron a casa- sus ojos se posaron en los de Justin; le sonrió con ternura y miro al juez; está vez segura de sí misma.
Toda la sala permanecía en silencio. Ni el juez habló. El cuerpo de ______ se volvió a sentar en la silla y bajó la mirada avergonzada por su historia.
-Está bien...-susurró el juez.
-Eso es mentira -gritó Roberto levantandose de la silla, pero se arrepintió enseguida, puso sus dos manos en su costado y apretó fuerte volviendose a sentarse en la silla- ¿Y esto qué? Esa puta me lo clavó.
Toda la sala se inundó en un 'O' asombrados.
-¿En serio, ______? -los ojos del juez estaban abiertos mirando a ________.
-No, yo no le hice nada. Él me metió una navaja en la chaqueta y cuando él la fue a sacar accidentalmente se la clavó él solo -replicó ella; muy asustada.
-Si me disculpa señoria-esa voz era la de mi abogado el que no había hablado mucho desde que llegamos, se levantó de la silla apoyandose en la mesa- mi cliente dice la verdad.
-¿Y tú que sabes pedazo de idiota si nisiquieras estabas allí? -escupió Roberto.
-Pero yo sí- dijo Alfredo detrás de nosotros- y sé todo lo que pasó.
-Pero tú eres amigo de Bieber, harías cualquier cosa para que no lo metieran en la cárcel -replicó él.
En menos de lo que canta un gallo, la saltá se inundó de gritos en defensa y en contra de los dos.
El juez aporreó su martillo en la mesa, tomando el órden.
-Yo sé quien está mintiendo aquí dentro -dijo serio.
Mis labios se curvaron en una sonrisa. Los ojos de _______ se encontraron con los mios. Su mirada dulce penetraba mis ojos, haciendome quedar atrapado en ellos. Me miraban con armonia y alegría.
-¿Quién juez? -dijo Roberto sonriente, creyendo que había ganado la batalla.
-Tú-dijo él- he visto morderte los labios. Y eso lo he visto muchas veces. Mientes. Así que eres culpable. Tú y tus amigos estaréis en la cárcel durante 3 años -golpea al martillo y se levanta.
Cinco polícias se acercaron a ellos, le pusieron dos esposas y tiraron de ellos.
Me levanté de mi asiento lo más rápido que pude y me dirigí a ______ para abrazarla pero los brazos de mi madre me detuvieron abrazandome. Fruncí el ceño pero le seguí el abrazo.
Después de cinco segundos eternos, se separó de mi y pude abrazar a _______ que me esperaba de pie junto su silla.
-Gracias, gracias por todo -susurré en su oído.
Sentí como ella se estremeció.
-No es nada Justin. Tú me has ayudado, yo te he ayudado. Gracias atí estoy viva-sonríe ella separandose de mis musculados brazos.
-¿Te apetece ir a dar una vuelta para despejanos? -sugiero.
Ella parece pensarlo. Sus ojos recorren mi cuerpo de arriba abajo y de abajo arriba.
-Porque no, estaría bien -dice al final.
El cuerpo de Roberto se acercó ami.
-Nos volveremos a ver Bieber, y vas a acabar muerto o en la cárcel -susurra alejandose.
-Venga, vámonos a dar una vuelta -estiré mi mano para que ella la cojiera.
-¿Perdón? -dijo la voz de mi madre- ¿A dónde te crees que vas?
-Pues a dar una vuelta con ________.
-No, no. Tengo que hablar contigo -me agarra del brazo- no te vas a librar de esto -mira a ________- lo siento, cielo, lo vais a tener que dejar para otro día.
-No se preocupe -me mira- ya nos veremos Justin -se acerca hacía mi, se pone de puntillas y sus labios rozan mi mejilla. Un escalofrío recorrío mi cuerpo de pies a cabeza en un solo segundo.
Miré su cuerpo de arriba abajo mientras se alejaba por la puerta de entrada. Problablemente todo estaría lleno de paparazzis que la interrogarían...
-¿Mamá? ¿Querías hablar conmigo? -dije, después de unos minutos ausentes. La gente empezó a abandonar sus sitios y a salir por la puerta por donde horas antes habían entrado.
-No vamos ha hablar aquí en medio de todo esto. Nos vamos a casa ya, Justin -ella empezó a caminar delante de mi. Se giró y frunció el ceño al ver que seguía quieto en el mismo sitio- Vamos es ya, Justin -ella suspiró.
Caminé rápidamente hasta ponerme a su lado. Los dos salimos y una avalancha de paparazzis se nos tiró encima. Pude ver como acorralaban a _______ en una esquina para torturarla con sus preguntas.
Me desplacé,esquivandolos, hasta llegar a ella. La cogí del brazo dulcemente y la atrage hasta mi, apartando a los paparazzis que no paraban de decir cosas como; "¿Qué es lo que ha decidido el juez?" "¿Ella es tu nnueva novia, Justin?" "¿Cómo se llama la joven que acaba de salir ahí dentro?" "¿Te has metido en este lio por su culpa?". Tonterias. Rumores que vender. Lo de siempre.
-Dejarla tranquila -tiro de ella hacia ellos haciendome un hueco por donde pasar. Mirando a todos lados pude divisar en la acera la limusina negra en la que vine unas horas atrás. Caminando entre los hombres con cámaras en las manos, llegué a ella. Abrí la puerta de atrás y ví a Kenny en el fondo. Hice a _____ pasar mientras saludaba a mi guardaespaldas. Entré dentro cerrando la puerta detrás de mi. Mi madre entró segundos después con Scooter al volante.
-¿Te llevo a casa, _______? -dije cuando Scoot arrancó el vehículo.
-Si no es molestía, porfavor -sus ojos estaban puestos en sus dedos que arañaban sus uñas.
-Claro que no lo es- está vez habló Scooter, sorprendiendonos a todos- gracias atí Justin no está en la cárcel.
Sus ojos miraron a Scooter por el retrovisor. Sus mejillas se tiñeron de un color carmesí. Se le veia muy hermosa avergonzada.
-No es nada. Justin me ha salvado. Yo le he ayudado -dijo sonriendo.
-Eres una chica muy buena-dijo mamá, girandose en el asiento y acariciando su rodilla, como si de Jazzy se tratara.
[...]
-Muchas gracias por traerme a casa -dijo saliendo detrás de mi de la limusina.
-Ha sido todo un placer -gritó mi madre desde el interior.
________ río.
-_________.
-Dime, Justin -se giró, quedando cara a cara ami.
-¿Podemos quedar otro día? Hoy no hemos podido dar nuestro paseo, pero podiamos darlo otro día, ¿no?
-No Justin. No creo que debamos vernos más.
Fruncí el ceño. ¿No quería verme más? ¿Eso es lo que acababa de decir?
-Pero... ¿porqué? -me dí cuenta de que Scooter contemplaba la conversación, no le dí importancia, siempre se acababa enterando de todo lo que pasaba.
-Porqué no Justin. No creo que sea buena idea vernos otra vez.
-Pero... -replico.
-No. Justin. Olvídalo -se gira y rápidamente entró en su casa cerrando de un portazo.
Mi cuerpo se tensó pensando en que había sido de mal ayuda para ella. Solo le había visto dos veces cuando ya le había jodido la vida por completo...
Capítulo 6 ~ 'Estás metido en un buen lio, señorito Bieber'.
-No lo voy ha hacer -gruñe ella.
-Pues olvidate del dinero -dice él mientras sus hombros se encogen hacia arriba.
-Eres un capullo -grita.
-¡_____! -agarro sus hombros advirtiendola de que no diga eso.
-¿Qué? -dice enfadada- ¡Eres un puto estafador! Has jugado conmigo -le señala.
-Yo que tú no me insultaría- ríe él.
-¿Qué me vas ha hacer? ¿Vas a jugar más conmigo estúpido imbecil?
Suelta una carcagada que resuena por todos lados.
-Puede.
-Puto idiota.
-¿Sabes? Puedo hacer dos cosas contigo.
________ le mira con atención.
-¿Cuáles? -pregunta ella inocente.
-¿Quieres saberlas? -él alza una ceja.
_______ asiente algo desesperada.
-Puedo matarte o follarte hasta la saciedad -dá un paso hacia delante quedando su cuerpo más pegado al de ella.
Mis ojos se abren por milesíma vez esta noche. ¿Es gilipollas o qué? No hace falta que pregunte. Ya sé la respuesta.
-Mátame -responde ella.
-¿Qué dices? -susurro en su oído.
Ella no responde.
Las manos del chico se apoyan en el cuello de _____ mientras une sus labios con los de ella, deborandolos.
_____ se separó de él limpiandose los labios.
-¿¡Se puede saber que demonios haces hijo de puta!?-grita; furiosa.
-Estás muy buena, nena -dice seductor; algo con lo que me entraron ganas de devolverlo todo.
_______ puso una mueca desagradable.
El chico cogió la cintura de ____ y le pego a él. Pude ver como metía su mano en el bolsillo de su chaqueta y sacaba la navaja. Atrapó los labios brillantes de _____ con los suyos deborandolos de nuevo.
La chica pone sus manos sobre el pecho de él separandolo. La navaja se clava en un costado de él haciendole gruñir de dolor.
-Puta.... -gime poniendo sus manos en la zona herida- ¿Me acabas de clavar la navaja? -se queja por el dolor.
-No, no ha sido sin querer en serio -se disculpa ella tan inocente como en el resto de la conversación.
-¡Mentirosa! Me la vas a pagar -mira al chico alto y de pelo rizado negro que se situaba a su izquierda- cogela- le ordena con voz fría y débil.
-¿Qué? -murmura ella.
Era hora de reaccionar. No iba a ayudarla quedandome ahí quieto sin hacer nada.
Agarro su brazo tirando de ella hacia amí.
-Iros de una vez y dejarla tranquila, ¿vale?
-Justin estáte quieto le he echo daño. Lo siento mucho -se suelta de mi agarre y estira su mano para acariciar el hombro del chico herido.
-¡_________! -grito.
El chico obedece la órden y mira al otro; avisandole de que tenía que hacer. Los dos la cogen de los brazos alzandola del suelo.
La arrastran fuera del local con el chico herido delante de ellos; guiandoles.
Sus ojos se encuentran con los míos antes de que se la lleven de la puerta y no puedo verla más.
Caminando a paso ligero hasta donde está Alfredo; cojo su brazo arrastrandolo fuera del lugar. Mirando a mi izquierda y luego a mi derecha, puedo ver como los tres corren a toda velocidad para no ser perseguidos.
Suelto el brazo de Alfredo para poder correr hacia ellos. Al llegar a la esquina de la calle miro hacía atrás comprobando que él esté. Miro hacia delante y veo que la ropa de _____ sale volando por un callejón. Corro hacia allí. Pude ver su cara horrorizada y llena de lágrimas. Su cuerpo semi desnudo pegado a la pared y el cuerpo del chico pegado al suyo besando su cuello. Ella suplicaba que le dejaran tranquila.
Agarro la camiseta del tio echandole hacia atrás. Puedo ver como _____ se viste rapidamente.
Alfredo golpea a los otros dejandolos desmayados en el suelo. Lo mismo hago yo con el cabrón que le puso las manos encima a _______.
Dirigo mi mirada hacia _______. Su cuerpo tiembla como una gelatina y sus ojos están llenos de miedo y terror.
-¿Estás bien, ______? -acaricio su brazo. Ella lo aparta- ¡Te llevo a casa?
______ asiente mientras aparta su mirada de la mia.
[...]
-Muchas gracias por traerme, Justin -dice con su dulce voz una vez que se bajó del coche.
-No las des, guapa -le sonrío.
-Ten...tengo que irme.
Mi sonrisa se borra de mi rostro.
-Que pena -susurro- ¿Nos veremos alguna vez?
-No lo sé -y dicho esto se gira desapareciendo por la puerta de entrada de su casa.
Suspiro.
Alfredo suelta una risita.
-¿Qué te pica?
-¿Te gusta, no? -me mira pícaro.
Río volteando los ojos.
Una vez en casa; me deshago de la ropa y me meto en la ducha pensando en todo lo que habia pasado esa misma noche.
-Buenas días -saludo a mi madre y a Scooter que desayunaban en la mesa de la cocina.
-Buenos dias -respondieron los dos a la vez.
-¿Qué veis? -agarro un cuenco y le echo leche y cereales.
-Las noticias -responde mi madre sonriendome - ¿No quieres tostadas? Están recien echas.
Niego sentandome en la encimera. Dirigo mi mirada al aparato que parloteaba.
-Buenos días -suelta Alfredo entrando en la cocina, coge una tostada de mantequilla y se la lleva a la boca.
-Buenas tío -le saludo mirando su tostada.
-No te voy a dar -ríe.
-Cabrón -murmuro bajito.
Las palabras: "NOTICIAS DE ÚlTIMA HORA" resplandece de color llamativo en la pantalla captando la atención de todos los individios de la sala.
"Hemos encontrado la chaqueta del famoso cantante canadiense de 17 años tirada en un callejón. Contenía algo de sangre. Alrededor de ella estaban 3 chicos heridos. ¿Podría Justin Bieber haberse metido en una pelea? Os mantendremos informados".
Todas las miradas van directa hacía mi después de que el molesto periodista, acabara.
Trago saliva.
Malditos periodista de mierda.
-¿Se puede saber qué ha pasado? -dice mi manager cruzandose de brazos.
-Pues... -me interrumpe mi madre.
-JUSTIN DREW BIEBER MALLETTE, ¿CÓMO TE HAS METIDO EN UNA PELEA? -grita; enfadada.
-Mamá, déjame explicartelo.
-¿El qué? ¿Qué sales a las tantas de la noche y te metes en pelea?
-No pero... -el sonido del móvil de Scooter me interrumpe por segunda vez esta mañana.
El cuerpo de Scooter se gira dandonos la espalda a todos. Se lleva el aparato a su oreja y responde con "sí", "no" o "estamos hablando con él".
Se gira y me mira con sus ojos enfadados.
-Te has metido en un buen lio, señorito Bieber.
domingo, 25 de agosto de 2013
Capítulo 5 ~ 'Cállate'.
Giré rápidamente mi cara hacia Alfredo, el cual, también lo acababa de ver todo.
Dando zancadas hasta él; me detuve a su lado.
-¿Has visto lo mismo que yo?
Él asiente.
-¿Qué es lo que acaba de pasar? -le susurro.
-Le ha ofrecido dinero por acostarme con él; o algo así.
-Que cruel... Y ella ha aceptado... -ruedo los ojos, decepcionado por el comportamiento de la chica.
Siento una mano sudada en mi muñeca. Mis ojos ruedan hasta mi brazo y después hacía arriba; donde se hayaban los ojos asustados de ella.
-¿Qué ha pasado?
Negando; ella tira de mi, esquivando los cuerpos de la poca gente que había.
-Olle... ¿Qué haces?
Ella pasa de mi atención y sigue guiandome por el local.
Abre una puerta, mira a todos lados asegurandose de que nadie nos ve y me empuja hacia adentro, entrando ella detrás. La puerta se cierra detrás de nosotros.
La luz que entra por debajo de la puerta es lo único que deja a mis ojos ver en que sitio estamos.
Una pequeña habitación rectangular aparece ante mis ojos. Mi espalda está pegada contra la pared; mientras el cuerpo de _____ está rozando el mio, ya que su espalda está a dos pasos de tocar la pared.
-¿Qué es lo que estás haciendo?
Saca mi camiseta de dentro de los pantalones y va quitando los botones a una gran velocidad. Su repiración está ajitada, la mía empieza a estarlo.
-¿Qué haces? -grito; sin saber que es lo que iba a pasar.
Sus manos frías y temblorosas acarician mi torso.
-Cállate -murmura.
-¿Cómo que me calle? Solo intento saber que es lo que está pasando...
-Me han ofrecido mucho dinero.
Su lengua húmeda y caliente; revasla por mis abdominales, haciendome perder el control.
Mi cabeza se choca contra la pared y mis ojos mieles, se cierran mandando a mi mente controlarse.
-¿Por hacer esto? -abro las manos.
-No; por hacer esto -saca una navaja de su bolsillo.
Mis ojos y mi boca se abren como platos; contemplando aquel utensilio afilado.
-¿Qué...¡¿Pero qué es lo que haces!? -mi labio inferior empezó a temblar; por culpa del nerviosismo y más.
-Tranquilo; no te voy ha hacer nada -mete su mano en su bolsillo- quieren que te mate, pero no lo voy ha hacer, solo vamos ha hacer que sea creíble.
-Sabes que se van a dar cuenta, ¿no?
-¿Quieres que te mate? -sus ojos se endurecen mirando los mios.
Trago saliva; después niego.
-Pues entonces cállate -saca un sobre de ketchup, lo lleva a sus dientes y lo abre, escupiendo un trozo que se le había metido en la boca.
Lo aprieta contra mi costado vaciando el contenido en él.
-Ahora solo tienes que hacer que te duele, ¿vale? Me darán el dinero y me iré de aquí.
Asiento complaciendo el deseo de la chica. Se le veía tan concentrada en lo que estaba haciendo que ni se dió cuenta de que la estaba observando.
Abre la puerta y sale a la velocidad de la luz enfrentándose al chico del medio.
-Ya está, dame el dinero.
Salgo de allí encogido ha causa de mi falso dolor; queríendo que todo salga como ella lo había planeado.
El chico le tiende un fajo de billetes, el cual ____, los coge encantada.
-Espera _____. ¿Cuánto dijiste que te iban a dar? -invento un gemido de dolor.
Su cabeza gira hacía mi extrañada.
-1000$, ¿porqué?
-Aí no está todo.
Su cara se vuelve confusa y empieza a contar todo el dinero. Sonrío malificiosamente y miró al chico.
-Dame todo el dinero -sus ojos se volvieron oscuros mirando los claros del chico.
Él niega.
-¿Porqué no? Me prometiste más.
-Y tú me prometiste hacer algo que no has echo.
Sus ojos se pasean de los de _____ hasta lo mios y después vuelven a los de ella.
-¿De que hablas? -pregunta ella.
-No lo has matado.
Siento como ella traga saliva. Su cuerpo se tensa y por un momento pensé que se desmayaría.
El chico sonríe victorioso. Sólo queria ver mi muerte o sino no conseguiria ella, todo el dinero prometido.
Ahora; ¿porqué querrían matarme? No les había echo nada.
Capítulo 4~ 'Ya sé que es lo que te pasa'.
Mirando a la nada, siento como el perfume de mi amigo, se expande a mi lado. Eso solo significa una cosa; ha acabado.
Cogiendo aire costosamente, giro mi cabeza hacia mi derecha, encontrandome con el rostro tranquilo, pero serio, de Alfredo.
-¿Y? -me inclino, juntando mis dedos y entrelazandolos, mientras mis codos se conectan con mis rodillas. Mis ojos jamás dejaron a los de mi compañero.
-Ella está triste.
-¿Porqué? -quería más información; eso no era suficiente.
-Sus padres son ricos y siempre estan de viaje de negocios. No le da nada; ni a ella ni a su hermana. Entonces, ______, trabaja aquí para poder sacar adelante a su hermana y a ella -dice; con una pisca de tristeza.
Asiento. Ahuecando mi barbilla entre mis dedos, vuelvo a asentir, pero esta vez con la boca.
-Vamos Bieber, saca tu encanto canadiense y hazle sonreir un rato -me anima él.
Ese comentario me hizo reir, mientras mi cuerpo se estiraba en aquel sofá de cuero marrón.
-Allá voy- y dicho eso, doy, literalmente, un salto, poniendome en pie.
Vuelvo a acercame a ella; que ahora limpiaba con sus delicadas manos la barra.
-Ya sé que es lo que te pasa -me inclino; sin tocar la barra recién limpiada.
Ella, alza su cabeza.
-Tú amigo te lo ha contado. Ya lo sé -dice despreocupada.
-Te voy a ayudar.
-¿Porqué ibas ha hacer tú eso?
-Vamos, _______. No me gusta ver a las chicas tristes. Tienes una hermosa sonrisa, utilizala.
Sus mejillas se tiñen de un color carmín, se ha sonrojado.
-Supongo que debo darte las gracias, ¿no? -su mirada se choca con la mía, profundizandonos en un pequeño silencio; hasta que ella lo corta- ¿Gracias? -frunce sus labios, que ahora estaban cubierto de un gloss brillante.
-¿De nada? -le sigo.
Alejándose de mi por unos segundos, abre una puertecita hacía arriba con cuero negro; vuelve a estar delante de mi.
Inclinandome hacia ella; acaricié su mejilla con mis dedos, haciendola estremecer.
Doy un paso hacia delante, situandome más cerca de su cuerpo.
Sus dedos caminaron por mi pecho, subiendo por mi hombro, hasta mi cuello, el que segundos después fue afortunado de ser acariciado.
Sintiendo un calor intenso en él, lo estiré hacía delante, chocando mi frente con la de ella.
-¡________! -se escucha repetidamente, detrás de nosotros, a lo lejos - ¡________!
_______, avergonzada por el momento, se separó de mi, pasando su mano por su cuello mientras enrollaba su labio inferior dentro de su boca.
Gira su torso, mirando algo entre las columnas del local.
Alzo mi cabeza. Tres chicos, el del medio un poco más bajo que los de al lado, le hicieron una señal para que se acercara.
-Justin, ahora vengo- soltó de sus preciosos labios, sin mirarme.
-Claro, aquí te espero -y acto seguido, me subí a el mismo taburete de antes.
El cuerpo de _______ temblaba a cada paso que daba; cada paso que daba, para alejarse más.
Cuando estuvo en frente del chico del medio; éste se inclinó, escondiendo sus labios en su pelo.
Los labios finos del chico, se movían rápido lo que no me permitía saber de que es lo que hablaban.
El cuerpo de _____ se tensó en cuanto él le dijo unas palabras y, después de ello, le metió algo en el bolsillo. Su cara era todo un poema; blanca. Pálida. Como si de un fantasma se tratase.
viernes, 12 de julio de 2013
Capítulo 3~ '¿Desea algo?'.
-Mira, allí está- con un moviemiento leve de cabeza, me la señala, sentada en la barra tecleando en su móvil.
-Parece que no hay mucha gente hoy, ¿no?
-Eso parece, ¿mejor no?
-No sé que decirte, así puede que sea más facil que los paparazzis nos encuentren...-paso mis manos por mi pelo, peinandomelo un poco.
-Pues haz lo que tengas que hacer rapidito -mira por el local-yo estaré por ahí.
Asiento.
Sin pensarlo dos veces; mi cuerpo va tranquilo hacia ella.
Cuando estoy a su lado, apoyo mi hombro derecho en la barra, quedandome de lado. Me fijo en su ropa; la misma que el día anterior.
-Buenas noches, guapa -sonrío, llevando mi cuerpo a un alto taburete.
Baja su télefono hasta su regazo, dirigiendo sus ojos amí.
-Hola, ¿desea algo?
"Atí ", grita mi subsconciente. Sonrío hacía mis adentros.
-Una cerveza, porfavor.
Asintiendo su pequeña cabeza, pasa sus piernas bronceadas por encima de la barra; llegando al otro lado de un salto.
Abre la nevera y saca un bote verde.
-Hay muy poca gente hoy, ¿no? -miro a mi alrededor, antes de llevar mis ojos de nuevo a ella- ayer estaba muy lleno.
Abriendo la botella con un abre latas; vierte el contenido en un vaso, haciendo que la espuma salg aun poco del recipiente.
-Sí, los fines de semana es cuando solemos tener más clientela -y empujando el vaso por la barra, consigue llegar hasta mi.
Sus finos codos se apoyan en la barra, observando con sus oscuros ojos, el local.
Dándole un pequeño trago a mi cerveza, me inclino un poco hacia ella.
-Y esta pequeña señorita, ¿tiene nombre?
Sonríe, mirando mis dedos; que jugaban con el soporte de la copa.
-_______.
-Bonito nombre -paso las llemas de mis dedos por su cien- Justin Bieber -abro mi mano, acercandola a la suya.
-Lo sé -dice divertida -tengo una hermana que no para de hablar de ti.
-¿Belieber?
-Exacto -siento como sus ojos se vuelven más intensos; con ellos, su mirada se nubla.
-¿Y qué haces trabajando por aquí? Como mucho, aparentas unos 17... No más.
Un silencio algo incómodo, se estalla a nuestro alrededor.
Busco con la mirada a Alfredo, el cuel, nos mira con su bebida entre sus dedos. Frunciendo el ceño, él me entendió.
Su cuerpo se incorporó; acercandose a nosotros.
-Déjame amí, Bieber -me susurra cuando llega a mi lado.
martes, 9 de julio de 2013
Capítulo 2 ~ 'Es que no voy a ligar como tú'.
Ey, Scoot, ¿qué tal?- sonrio, como si no pasara nada y solamente nos hubieramos encontrado en la noche.
-Eso mismo me pregunto yo, chicos. ¿Qué tal os va?- se incorpora del sofá y lleva su mano a su cien; cual frota
-Pues...-comienza ha hablar- a Bieber se le apetecio dar un pequeño paseito y tal...-se arrasca la nuca; mira a Scooter y pone una mueca.
- ¿Bieber?- lleva sus ojos desde él hasta mi - ¿Me vas a decir la verdad?
Pasando mi mano derecha por mi cabello, lo sacudo llevando mis ojos hasta los suyos.
-Alfredo tiene razón-encojo mis hombros con desdén- quería un poco de aire fresco. Solo eso.
Los labios de mi manager se fruncieron tomando eso como una respuesta no válida para él; la cual no quería saber nada más.
Asientiendo por lo bajo, su cuerpo se desplaza por la habitación, donde cargaba un incómodo silencio.
Tanto como Alfredo, como yo, deseábamos de la misma manera, que Scooter se fuera hasta su habitación a dormir; que es justo lo que debería de estar haciendo ahora mismo.
Por nuestra suerte, se metió más rápido de lo que nosotros pensábamos.
-Buenas noches, Biebs -dá unos pequeños golpecitos en mi hombro.
-Espera, tío -agarro su muñeca, deteniendolo.
Su tronco se gira un poco; haciendo que pueda mirarme a la cara.
-¿Qué pasa, bro?
-¿Podemos volver mañana?
-¿La chica?
Mis ojos se abrieron demasiado por mi sorpresa.
-¿He adivinado? -se burla, con una sonrisa burlona en sus labios.
-Pues no... -mis ojos brincan de un lado a otro, evitando su mirada.
-Ya claro... Mírame a los ojos y dime que no quieres volver por la chica-mueve su brazo, haciendo que mis dedos, se despeguen de su piel.
Niego, mirando a cualquiero cosa menos a él.
-Es por ella -sonríe; victorioso.
-Capullo -murmuro riendo -¿Cómo lo has sabido?
-Te lo he visto en la cara en toda la noche, ¿cómo quieres que se me olvide tu cara de salido?
En menos de lo que canta un gallo, mi puño está chocando con la carne de su hombro, debilmente.
-Tío, es la verdad -levanta las manos en señal de su defensa.
-Lo sé, idiota -paso mi mano por mi pelo, llevándola hasta la nuca, la cual, me froto segundos después.
El cuerpo de Alfredo se desplaza, arrastrando los pies, hasta una de las puertas color marrón castaño; su habitación.
-Íremos a ver a tu muchacha... -suelta de repente. Noto su sonrisa entre sus dientes-... Buenas noches, Bieber -y acto seguido; su cuerpo se haya dentro de la oscura habitación.
Sonríendo para mi mismo, echo la cabeza hacía atrás, cerrando mis ojos caramelo y mordiendo mis labios rosados. Activo mi mente en horas antes; recordando la mirada burlona de la chica, burlona y inocente, con un toque de travesía en ellos.
Con sus ojos negros; los acompañaba su dulce y blanca sonrisa, con esos labios gruesos y bañados en pintura roja.
Dejando descansar mi cuerpo en el cómodo sofá; me sumergo en mis pensamientos, quedandome dormido para vivir un nuevo día.
-¿Justin? ¿Estás ya?
La voz debil de Alfredo; se escuchan detrás de la puerta.
-Ya voy, tío. Déjame arreglarme.
-No te preocupes, a esa chica desconocida, le vas a encantar igual, ¡espabila, medio imbecil!
Abro la puerta dejando ver al rostro serio de mi gran amigo.
-Almenos no soy del todo imbecil como tú -sonrío- gracias, tío -doy una palmaditas en su hombro, antes de partir hasta la mesa que hay en la entrada; recogiendo de ella mis llaves y introduciendolas en uno de los bolsillos de mis jeans negros.
-Que guapo vas, eh.
Me giro, contemplando así, el cuerpo de Alfredo.
-No te veo con intención de hacer algo productivo.
-Es que no voy a ligar como tú.
Pongo una mueca.
-Solo voy a ver a la chica que me llamó la atención; nada más.
-Ya... No me creo nada, Bieber. Nada -y seguidamente, abre la puerta, dejándome con la palabra en la boca.
miércoles, 3 de julio de 2013
Capítulo 1 ~ 'Esa chica está muy buena'.
-¿Estás seguro de esto, Justin?
Estancionando el coche en el aparcamiento en frente del lugar, asiento.
-No veo que sea muy buena ídea.
-Alfredo tío, solo quiero despejarme un poco, ¿vale?
Él asiente.
Salimos del coche entrando en el ruidoso lugar, por culpa de la música alta, y los gritos.
Alfredo buscó con la mirada un sitio libre, el cual, a los segundos, me señaló.
Puse mi mano en su pecho, haciendo que se parara. Le señalé la barra, para primero, pedir algo.
Nos acercamos a ella y pedimos.
Mirando a mi alrededor sentando en aquel sillón, me encontré con la figura de una de las camareras.
Pantalón corto ajustado, una camisa blanca, ajustada y unos tacones negros, que resaltan sus morenas y delgadas piernas.
-Tío -sin parar de mirarle, me dirijo a Alfredo- Esa chica está muy buena -esbozo una sonrisa en dirección a aquella camarera.
-¿La del pelo negro? -mira hacía la barra y segundo después, sus ojos queman el lado lateral de mi cara.
-Sí.
-Ah.
-¿Qué te pasa? -vuelvo la mirada hasta mi lado.
-¿Amí? Nada -y después de esto, coge su vaso y le da un trago a su bebida.
Suspiro.
Vuelvo a buscar con la mirada a la chica; cuando alguien pasa por mi lado dejando caer sin querer una libreta, donde apuntan los pedidos.
Se agacha.
Puedo darme cuenta de que es la chica de antes, así que me inclino hacía delante cogiéndola.
Ella lleva sus ojos desde el suelo, hasta mi.
-Aquí tienes, guapa -le dedico una de mis mejores sonrisas.
-Gracias -ríe y acto seguido se gira alejándose para continuar con su trabajo.
Mi pie se mueve inquieto en el suelo; me muerdo el labio.
-¿Tío? ¿Qué vas ha hacer?
Sacudo la cabeza. Busco con la mirada su cuerpo, pero lo que me encuentro es su mirada. Le sonrío. Ella rápidamente la quita cogiendo unas copas de la barra.
-¿Qué vas ha hacer con ella? -señala hacia delante con al cabeza.
-No tengo ni idea, ¿me ayudas?
-Si ami me da igual -ríe.
-Pues vale. Gracias por tu ayuda, listo.
Se levanta.
-Piensa rápido.
Niego levantando la mano.
-¡Camarera, ven!
Viene poniéndose bien los shorts, saca la libreta de la parte de atrás y el boligráfo de dentro de la camiseta.
-¿Qué desea, señor?
-La cuenta por favor -le sonrío.
-Esta bien, ahora mismo vengo -se inclina para coger los vasos vacíos y se va, contoneando sus caderas.
-Hazme el favor de dejar de babear por ella, ¿vale? -dá golpecitos en mi hombro.
-Joder tío, ¿has visto que buena está?
-No veo que sea para tanto.
Niego riendo; siempre llevandome la contraria.
Vuelve la chica dejando sobre la palma de mi mano, un pequeño plato de plástico con el ticket y el dinero.
-Muchas gracias -le miro sacando la cartera de la parte de atras de mis jeans.
Ella se encoge de hombros.
Saco el dinero correspondido al ticket y se lo doy.
Salimos del recinto y nos dirigimos al hotel.
-¿Tío, que hora es?- digo antes de entrar en la habitación.
-Las 2:30.
-Alomejor estamos de suerte y no hay nadie despierto -abro, dejando paso a nuestros cuerpos.
La luz se enciende y el cuerpo de Scooter aparece sobre la cama, cruzado de brazos y no con la mejor cara del mundo.
'Mierda'. Susurro.
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